5. Televisión y Cine: el uno para el otro.

Equipo Contr4ste

Por Fernanda Faustino.

Cada medio habla su propio idioma y funciona de manera independiente, sin embargo esto no significa que no haya conexión entre estos. Incluso se podría decir que ciertos géneros televisivos no serían lo que son hoy sin la influencia de ciertos géneros cinematográficos y viceversa. Se trata entonces de una relación bidireccional, van de la mano y pueden beneficiarse tanto como perjudicarse mutuamente.

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Tema 5. El imaginario televisivo

En sus inicios fue creado por el empresario y productor musical Robert W. Pittman como un canal dedicado a vídeos musicales, lo que supuso un nuevo concepto para la televisión. Gracias a este formato los espectadores podían ver y ponerle cara a los artistas, lo que suponía un gran cambio frente a la radio. Esto también propició la evolución del videoclip Con la popularidad de MTV comenzó una revolución en la industria musical, donde ya no sólo se le daba un gran impulso a la música, sino que también se creaban nuevas estrellas y se daba popularidad a la gente que salía en el canal, los VJ o Videojockeys.

Jacobo Zabludovsky Kraveski fue un periodista mexicano que condujo durante 27 años el noticiario 24 horas, fundador de esquemas de noticiarios que no existían antes de 24 horas, noticiario con mayor audiencia en México en su tiempo, desapareció después de tres décadas de transmisiones (7 de septiembre de 1970 al 19 de enero de 1998) Emilio Azcárraga Jean decidió renovar al personal. Su sucesor fue Joaquín López Doriga.

En 1995 empezó la transmisión en Unicable del programa televisivo conducido por Paco Stanley y Mario Bezares cuya dupla fue criticada debido a los rumores de conflictos que existían respecto al entorno del espectáculo y la política dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y nexos con el narcotráfico que desencadenaron el asesinato de Paco en 1999.

Tema 4 «Existir y salir corriendo»

Equipo Doble Zeta

Para un amplio espectro de situaciones, coyunturas, oportunidades y proporciones solemos recurrir, entre tantos rincones de consuelo, al cine. Lugar para ensayar, intento tras intento, todo tipo de construcción que quede a la deriva de quienes son reales y en busca de notificar a los demás de su existir.

Un conglomerado donde residen cuestiones que se relacionan con lo más importante de la existencia propia, pudiendo ser liviano, volátil, cortés o como desee el director de tal orquesta llegando a ser parte esencial de una filosofía, no una filosofía del cine, no del público, no de los gobiernos, sino de quienes la hacen presente. Esto nos refleja que el existir es un término muy recurrido en materia cinematográfica en consecuencia de que se vale en su mayoría de la luminiscencia, aquella energía que no juzga entre ganadores o villanos, entre masas y privilegiados, entre lo clásico y lo prematuro.

Nuestras cuestiones básicas y fundamentales de la vida huyen hacía una supuesta clarividencia obtenida, nadie nace conociendo los postulados del constructivismo ruso o siendo un miembro antiimperialista digno de la escuela de Manchester o mejor aún, aquel individúo cuya lengua debe de mencionar a un poeta francés con todo y la tesis con la que egresó. A pesar de todo este intento, ya sea logrado o fracasado, y de todas las posibles interpretaciones que un valiente pueda concluir de cualquier pieza cinematográfica, deberíamos saber dialogar un poco más entre nosotros, como parte natural del aprendizaje, como humanidad.

¿Qué diferencias podemos encontrar entre una animación que narra los testimonios de un conflicto en Irán y la guerra impuesta?, ¿Acaso hay diferencia entre el héroe norteamericano y la difusión que reciben las acciones justificadas del líder político de la región?, ambas partes serán iguales hablando de sus características escenciales salvo que la historia que vemos proyectada le falta ser real.

Un lugar común a recorrer en estas instancias es preguntarse ¿de dónde salen las cosas?, ¿de dónde sale el existir de las cosas que originan otras? Si en este punto no alcanzamos identificar la configuración que hace ser a las cosas, nuestros conflictos, nuestro existir, es mejor apartarnos de dónde estamos.

Fuente:

Forzan, J. A., Guerrero, L., García, R., & Agejas, J. A. (2015). Cine y filosofía (Ed. rev.). Ciudad de México, México: Universidad Iberoamericana.