Equipo: Chicas pesadas
El cine en México, la tradición documentalista sociopolítica ha existido desde hace más de treinta años, ha respondido a factores históricos propios y a la dinámica de nuestro sistema político. Los inicios del cine en nuestro país se dio gracias a la relación entre Francia y México durante el porfiriato; desde ese momento México se volvió uno de los primeros países en realizar material cinematográfico el cual estaba totalmente relacionado con el contexto político; aquí es donde podemos observar que el cine mexicano trataba de retratar aspectos de la cultura nacional.
Al paso del tiempo el cine se tomó para reflejar el contexto social, político y cultural, a lo largo de la década de los años cuarenta el cine mexicano vivió un esplendor. Ganaba gran relevancia en el ámbito internacional,siendo la época de oro mexicano una contribución la elaboración de un imaginario social y mostraba lo típicamente mexicano.
Por fuera, las tensiones de la Segunda Guerra Mundial limitaban la producción fílmica de las industrias norteamericanas y europeas, de manera que los pocos estrenos de filmes foráneos, contrastaron con el nacimiento de nuevos títulos mexicanos; el cine nacional alcanzó horizontes nunca antes accedidos.
Basándonos en la pregunta: “La sociedad influye en la creación de filmes, pero ¿Cómo influyen los filmes en la sociedad?”
La época del cine de oro en México es un claro ejemplo, ya que tomo mucha importancia en el contexto social, debido a que surgen películas donde se mostraban personajes específicos que generaban un estilo de vida, enfrentándose a situaciones sociales concretas y de esta forma los directores de esa época recreaban la esencia de la cultura mexicana. Esto originó símbolos con los cuales identificarse y contribuyó a crear una identidad social.
Uno de los mayores ejemplos que influenció en la cultura mexicana fue el estereotipo de “macho” que fue y sigue siendo modelo de la masculinidad en México. Actores como Pedro Infante y Jorge Negrete se encargaron de crear este estereotipo tan marcado de la época, hombres valientes, coquetos, quizás borrachos y hasta violentos. Así mismo otro ejemplo es el de la mujer sumisa, inocente que está sometida a la voluntad de su marido sin tener presencia ante la sociedad. Aunque algunas películas muestran una mujer revolucionaria fuerte, independiente y capaz de domar a cualquier hombre aunque siempre enamorada del típico macho.
Estas películas ayudan a que el espectador pueda empatizar con los protagonistas, su entorno y sus reacciones ante diversas situaciones. Mostrando que un film es capaz de crear estereotipos que quedan arraigados a la sociedad y permean en la cultura debido a que toman un contexto social conocido por el público, puede resumirse en esta cita de Silva Escobar:
“A pesar de la variadisima gama de manifestaciones culturales regionales, tanto indígenas como mestizas, la tendencia cinematográfica del periodo consistía en la aplicación de estereotipos un tanto excesivos: el charro bravucón, bebedor, galante, violento, viril; la china poblana, sumisa, enamoradiza, guapa y obediente. Estos estereotipos vienen a reducir a una dimensión más o menos gobernable, o si se prefiere entendible, la diversidad mexicana.”Juan Pablo Silva Escobar
Referencias:
Fuentes consultadas:
Ruiz Belmont, Alonso. (2008). El desarrollo del cine y el video documental en la dinámica sociopolítica del México contemporáneo. Recuperado el 09 de febrero de 2020 de: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-879X2009000200009
Juan Pablo Silva Escobar (2010) La Época de Oro del cine mexicano: la colonización de un imaginario social. Recuperado el 09 de febrero de 2020 de: https://bit.ly/3b73Q4e