El lenguaje cinematográfico funciona de maneras distintas según el propósito del filme. Muchas veces trata de enfatizar los gestos o acciones de lo que quiere enfocar para lograr un mejor entendimiento, eso es lo importante, que lo principal sea lo que capte la atención y la esencia de lo que se quiere reflejar pero, ¿es sólo a eso a lo que se le debe prestar atención?, ¿qué pasa con los elementos del fondo y todo aquello que está en segundo plano?, ¿está puesto sólo porque sí o hay toda una intencionalidad detrás?
Most shocking second a Day video (2014)
Publicado por la asociación Save the Children y dirigido por Martin Stirling.
Most shocking second a Day video es un cortometraje en dos partes que narra la situación de una niña de Inglaterra quien se ve afectada por las guerras en su país. El motivo principal del video es «Si no pasa aquí, no quiere decir que no pase», cambiando los roles de cómo sería si pasara en un lugar que es ajeno a estas situaciones.
La construcción del video nos parece relevante porque cuenta toda una historia a partir de sólo close ups de la protagonista y el fondo en segundo plano. Deducimos lo que pasa gracias al entorno que rodea a la niña y a sus propias expresiones. Narra una cruda circunstancia sin necesidad de usar otros planos o mostrar todo.
Esta es la segunda parte del cortometraje.
Gun violence warning signs (2016)
Publicado por la asociación Sandy Hook Promise y dirigido por Rupert Sanders.
Este cortometraje es otro claro ejemplo de que a veces la importancia está en los detalles, que todo discurso cinematográfico está construido cuidadosamente y sobre todo planeado, todos los elementos que conforman este mensaje están ahí por una razón, pero muchas veces pasamos de largo los elementos secundarios creyendo que no tienen suficiente relevancia.