Historias vs. Efectos Especiales

Después de observar y analizar los diferentes ejemplos de los inicios del cine expuestos en clase, podemos realizar una comparación objetiva de cómo han cambiado las películas con el paso de los años. Desde el punto de vista sociocultural, tecnológico, artístico, etc. 

Con el paso de los años, la popularidad de la industria cinematográfica y sus avances han tenido un crecimiento exponencial, hoy más que nunca las películas y sus historias se han vuelto accesibles y cautivadoras para todo el público. Uno de los aspectos que ha cambiado de la experiencia de ir al cine de antes es la forma en que vemos e cine gracias a todas las tecnologías que hoy en día podemos disfrutar, ya que no nada más podemos ver nuestras películas, esas que tanto ansiamos gracias a los trailers sino que además podemos verlas en Sala 4DX, Sala IMAX, Sala XD, Sala macro XE 3D, etc. Algo que es verdaderamente sorprendente y en verdad fascinante, ya que sin importar de qué año sean las películas, si son de años anteriores se pueden remasterizar y llevar a la pantalla grande para que las disfrutemos en todo su esplendor.

Ahora, las películas “antiguas” o “clásicas” no tienen manera de competir con los filmes actuales,desde el punto de vista de producción y realización. Las películas de hoy en día se producen con tecnología de punta, presupuestos millonarios, locaciones y efectos visuales increíbles, etc. cada vez se encuentran soluciones más creativas y eficientes para los problemas e inconvenientes a la hora de filmar, más y más errores pueden ser borrados, editados y reparados en post producción en una computadora. Entonces ¿qué ventaja tienen las películas “antiguas” sobre las actuales? A nuestro parecer: Las Historias.

Si bien, las producciones actuales son arrasadoras, el contenido de las mismas deja algo que desear. El hecho de que se recurre cada vez con más frecuencia a “reboots” o “refritos”, secuelas y adaptaciones innecesarias, hechos con la misma fórmula o molde, nos apunta a una creciente sequía de ideas o de originalidad. Con esto no queremos decir que TODAS las películas actuales caen en estos puntos, pero sí un porcentaje importante.

La facilidad (sin considerar el costo) y comodidad con la que se puede realizar una película, ha creado un retroceso en el proceso creativo de la historia. Cada día nos vemos inundados con películas desechables, historias repetidas, “cine chatarra” y esto ha cambiado la educación de la población que las consume. Podemos argumentar que en occidente existe un proceso de infantilización o lo que algunos escritores han llamado “Disneyficación” de la mente de las generaciones jóvenes, a diferencia de otros países donde no entran estas películas. 

Muchas de las grandes películas producidas en los años 60s, 70s, 80s no serían realizadas hoy en día, por temas de corrección política, etc. 

Una de las características del cine actual, más importante es la “Muerte de la Estrella de cine”, es en el cine de Superhéroes el más claro ejemplo, aquí sucede un fenómeno muy interesante, en el que los personajes de los cómics han robado toda la importancia e identidad de los actores que los interpretan. Antes las estrellas de cine eran actrices y actores con personalidades poderosas, con personajes icónicos, Meryl Streep en Sophie’s Choice, Al Pacino en Scarface, Charlize Theron en Monster, Schwarzenegger en Terminator, por nombrar algunos, ahora los papeles se han invertido. Las estrellas de cine son los personajes ficticios y quien los interpreta ha pasado a un segundo plano. Cada vez más personas identifican primero a un personaje y después al actor que interpretó para Marvel, DC Comics etc.

 El hecho de que un personaje de cómics sea reinterpretado una y otra vez por diferentes actores y no nos demos cuenta es un ejemplo perfecto. Nadie podría reemplazar a Marlon Brando en The Godfather, sin embargo tenemos 7 Batmans y 3 Spidermans en nuestras manos. No consideramos algo negativo esto, pero sí algo digno de señalar. Quizá no sea sorpresa que estas películas no figuren en las categorías más importantes de las premiaciones. Cada vez es más difícil encontrar actuaciones e interpretaciones memorables, especialmente en este género cinematográfico, ya no existen los actores “del método”, ya casi nadie experimenta en carne propia el personaje para poder transmitir la emoción a través de la pantalla, los ejemplos son contados.

Cada vez tenemos más filmes donde los villanos son reemplazables, olvidables, no dejan de ser entretenidos y digeribles, pero no van más allá. Pero a su favor, la cantidad de dinero que estos filmes recaudan es impresionante, y la industria cinematográfica no deja de ser un negocio. He aquí un dilema ¿realizar películas y actuaciones ligeras, divertidas, que todo el mundo pueda disfrutar y generar enormes ganancias? ó ¿o crear y plasmar historias crudas, poderosas, sustanciosas, arriesgándose a la crítica y el rechazo? Una epifanía donde el arte y la industria se debaten. 

El cine o la cinematografía es un medio maravilloso para comunicar y transmitir ideas, sentimientos, emociones, historias. Cada época tiene aspectos negativos y positivos por igual, podemos aprender mucho de cada una, no hay que encasillarse, uno debe conocer y experimentar la mayor cantidad posible para poder formarse de un criterio y de un gusto. Vean muchas películas y compartan las historias con todas la personas que puedan. 

Tema 1. Cine vs Siglo XXI

Las relaciones entre la Historia y el cine se remontan a los primeros tiempos del arte cinematográfico.

Las razones para esa temprana y fecunda relación son varias. Por un lado, son razones similares a las que produjeron el auge de la novela histórica en el siglo XIX durante el Romanticismo. La naturaleza del cine como espectáculo hizo que los cineastas buscaran escenarios exóticos y alejados en el tiempo como una forma más de atraer a los espectadores a las salas de exhibición.

Por otro lado, la realización de argumentos que transcurren en escenarios remotos permite a los guionistas y directores plantear reflexiones filosóficas e incluso morales relacionadas con el momento en el que están viviendo pero que al estar situadas dentro de escenarios históricos adquieren un aire más ejemplarizante y universal.

Por último, hay que tener en cuenta que el interés del cine por la Historia se enmarca también dentro de un proceso de popularización de la Historia cuyo consumo deja de ser exclusivo de las clases intelectuales para pasar a ser privilegio de las clases obreras y populares. A este respecto, no hay que olvidar que muchas de las primeras películas intentan reflejar las condiciones de vida de la clase trabajadora. De hecho, no es casualidad que la primera película rodada por los hermanos Lumière esté titulada Salida de los obreros de la fábrica de la que existen dos versiones, una en 1894 y 1895, película cuya influencia se dejará sentir incluso en España donde ya en 1897 Fructuoso Gelabert rueda Salida de los trabajadores de la fábrica España Industrial.

Sin embargo, estas primeras muestras no deben hacernos olvidar que si bien el cine era un arte “popular” los primeros discursos cinematográficos estaban enunciados desde la perspectiva del poder ya que las productoras cinematográficas estaban en manos burguesas.

La situación cambiará en los años 20 con la revolución rusa y las películas soviéticas hechas para glorificar la revolución y donde las masas obreras se convierten en los protagonistas de hecho, como veremos en próximos apartados.

A partir de los años 50, el desarrollo de la televisión y de los medios de comunicación y de la industria del cine hace que se potencie la cultura de masas e incrementa el interés de dicha industria por los temas históricos. Es la época, por ejemplo, de los grandes “epics” hollywoodienses.

A partir de los 60 y especialmente, después de mayo del 68, las cuestiones de la política internacional más reciente adquieren una especial relevancia en los medios de comunicación (la guerra fría, las tensiones con la URSS, Vietnam, nuevos movimientos sociales) y todo ese interés se traslada también al cine.

Otro factor que influye en el interés por reflejar la Historia en el cine, especialmente la historia inmediata, son las políticas de la memoria y el interés que tiene revisar y reflexionar acerca del pasado inmediato como consecuencia de haberse producido un cambio social y/o político importante. Así, la transición española se dejó sentir de forma muy clara en el cine, especialmente a partir del año 77, como veremos más adelante.

Como vemos, la relación entre el cine y la Historia ha sido larga pero no ha estado exenta de polémica y debate. A examinar esos problemas es a lo que vamos a dedicar el siguiente apartado.

  2. CINE E HISTORIA: EL DEBATE

Desde que el cine empezó a tratar argumentos históricos el tema ha estado rodeado de polémica. A ese respecto, el primer gran escándalo que se recuerda quizás sea el desatado a raíz del estreno en 1915 de El nacimiento de una nación debido a la fuerte carga racista que impregna el argumento de la película y la interpretación que hace de hechos como el nacimiento del Ku-klux-klan y de la causa sudista. La manzana de la discordia estaba servida.

Dicha polémica ha ido repitiéndose en determinadas ocasiones a raíz del estreno de películas muy concretas y eso hasta fechas muy recientes. A este respecto no está de más recordar la discusión suscitada hace unos años debido al gran éxito comercial e internacional de La vida es bella (La vita è bella, 1997) del italiano Roberto Benigni. Tras el estreno de la película en Cannes se alzaron diversas voces en medios de comunicación como “Le Monde”, “Liberation”, “Telerama” o incluso la prestigiosa “Cahiers du Cinéma” acusando a la película poco menos que de blasfema por utilizar el tema del Holocausto para realizar una comedia.

El valor del cine para el conocimiento de la Historia depende de dos factores:

1)      La capacidad del espectador para entender la película e interpretarla como una manifestación más de un momento histórico determinado, así como su capacidad para seleccionar y distinguir los elementos del argumento de una película que realmente tiene valor histórico de aquellos que son solamente dramáticos y que sólo sirven a la narración.

2)      El uso crítico que el historiador haga del cine como herramienta para enseñar Historia. Ese uso exige una capacidad crítica y de selección no sólo de los elementos históricos del argumento sino también de los restantes elementos que componen una película (guion, montaje, producción, etc.).

Se trata de un debate similar al mantenido acerca del valor didáctico de la novela histórica, pero en este caso el debate ya está superado hace tiempo. Tanto los historiadores como los novelistas (e incluso los historiadores metidos a novelistas) tienen asumido que la “novela histórica” es un género literario y que, como tal, es antes “literatura” que “historia” y, como tal literatura, se aceptan ciertas licencias en beneficio de la narración. Pero el uso de esas licencias no deslegitima su valor como herramienta para aprender Historia; al contrario, el modo en que se cuenta la Historia nos dice mucho acerca del momento presente en que ha sido escrita la novela.

Entonces, la pregunta es ¿por qué este debate aún se suscita en el cine? Uno de los factores que contribuye a la perpetuación de ese debate puede ser la capacidad única que tiene el cine para crear arquetipos perdurables en el imaginario colectivo de los espectadores. Así, es difícil para el espectador de hoy en día imaginar por ejemplo a personajes históricos concretos como Espartaco sin ponerle la cara de Kirk Douglas u oír hablar de hechos históricos como el incidente del acorazado Potemkin sin acordarnos de la escena de la matanza en las escaleras de Odessa, aunque nunca ocurriera.

No obstante, es esa cualidad de autenticidad la que puede hacer que el cine sea tan valioso para el historiador tal y como resalta el filósofo y ensayista cinematográfico Julián Marías: “El cine es, en principio al menos, la máxima potencia de comprensión de una época pretérita. ¿Por qué? Porque realiza el milagro que se le pide a la literatura o a la historia científica: reconstruir un ambiente, una circunstancia. Eso que para las palabras es un prodigio inverosímil, lo hace el cine sólo con existir” [1].

 3. LA RELACIONES ENTRE LA HISTORIA Y EL CINE

J. M. Caparrós Lera hace una clasificación del cine histórico de ficción en tres apartados [2]:

1)      Películas de valor histórico o sociológico, que para él serían “aquellos films que, sin una voluntad directa de “hacer Historia”, poseen un contenido social y, con el tiempo, pueden convertirse en testimonios importantes de la Historia, o para conocer las mentalidades de cierta sociedad en una determinada época”.

2)      Películas de género histórico. Según Lera, aquí “cabe enclavar aquellos títulos que evocan un pasaje de la Historia, o se basan en unos personajes históricos, con el fin de narrar acontecimientos del pasado, aunque su enfoque no sea muy riguroso”.

3)      Películas de intencionalidad histórica. Serían “aquellos que, con una voluntad directa de “hacer Historia”, evocan un período o hecho histórico, reconstituyéndolo con más o menos rigor, dentro de la visión subjetiva de cada realizador, de sus autores”.

 5. EL CINE COMO DOCUMENTO HISTÓRICO

Respecto al título de este apartado, Marc Ferro comentaba que “todos los filmes son históricos, incluso los pornográficos, todo filme tiene una sustancia histórica”[8] y esto es así porque “la cámara revela el comportamiento real de la gente, la delata mucho más de lo que se había propuesto. Descubre el secreto, exhibe la otra cara de una sociedad, sus lapsus”[9].

Esa cualidad reveladora del cine es una de las causas de la existencia de la censura cinematográfica, pero la existencia de la censura no minimiza el valor del cine como testimonio, sino que, incluso, hasta lo aumenta, pues como cualquier otra fuente, el cine puede ser tan revelador por lo que dice explícitamente como por lo que no dice o no se le permite decir.

Esto es así porque las películas, como cualquier otra realización humana, no pueden menos que reflejar la mentalidad de los hombres que la han hecho y de la época en que vive. El especialista estadounidense en Historia del cine Martín A. Jackson, fundador del “Historians Film Committee”, ha definido esta cualidad del cine del siguiente modo: “El cine tiene que ser considerado como uno de los depositarios del pensamiento del siglo XX, en la medida que refleja ampliamente las mentalidades de los hombres y las mujeres que hacen los films. Lo mismo que la pintura, la literatura y las artes plásticas contemporáneas, el cine ayuda a comprender el espíritu de nuestro tiempo.” y, en 1974, manifestó: “El cine […] es una parte integrante del mundo moderno. Aquel que se niegue a reconocerle su lugar y su sentido en la vida de la Humanidad privará a la Historia de una de sus dimensiones, y se arriesgará a malinterpretar por completo los sentimientos y los actos de los hombres y las mujeres de nuestro tiempo”[11].

Por último, conviene citar también al profesor de la Universidad de la Sorbona Pierre Sorlin, para quien lo dicho anteriormente es posible porque una “película está íntimamente penetrada por las preocupaciones, las tendencias y las aspiraciones de la época. Siendo la ideología el cimiento intelectual de una época […] cada film participa de esta ideología, es una de las expresiones ideológicas del momento”[12].

Son estas afirmaciones, desde la de Miquel Porter a la de Pierre Sorlin, a las que dedicaremos el resto de nuestro estudio, tratando de demostrarlas a partir de algunos ejemplos concretos.

 5.1. EL CINE COMO REFLEJO DE UNA SOCIEDAD

Recuperando la afirmación anterior de Pierre Sorlin, añadamos que las películas son un testimonio y a la vez testigos de la Historia y de ahí su importancia como fuentes auxiliares para la investigación histórica.

Por poner sólo unos ejemplos, las comedias sentimentales de Frank Capra, de los años 30 y 40, no son sino un reflejo del optimismo que trataba de insuflar en la sociedad estadounidense el New deal del presidente Roosevelt después de la gran debacle que supuso el crack del 29. Incluso una película no precisamente optimista como Las uvas de la ira (The grapes of wrath, John Ford, 1940) no podía finalizar sin mostrar, después de todos los sufrimientos de la familia protagonista, un campamento gubernamental de acogida, autogestionado por sus ocupantes, haciendo énfasis en la ideología “rooseveltiana” del esfuerzo colectivo como solución a la crisis económica, el mismo mensaje que puede observarse en una película de tono tan diferente como Juan Nadie (Meet John Doe, Frank Capra, 1941).

Como vemos, el cine es capaz de plasmar las ansias, aspiraciones, deseos y características de una sociedad a lo largo del tiempo, pero su poder evocador no termina ahí, pues también es capaz de reflejar en sus temáticas y argumentos los avatares y cambios políticos que jalonan la historia de un determinado país, tal y como veremos a continuación.

 5.2. EL CINE COMO REFLEJO DE UNA SITUACIÓN POLÍTICA

 5.2.1. EL MCCARTHYSMO

Cuando en 1947 se inicia la «guerra fría» entre Occidente y la URSS, en los Estados Unidos comienza un período de conservadurismo político que llega a afectar a toda la sociedad norteamericana, especialmente a los intelectuales de izquierda, los cuales son perseguidos, denunciados y condenados. A este período, que se prolongó políticamente hasta 1955, aunque sus huellas en la psique colectiva y la vida cultural aún tardarían mucho por desaparecer, se le conoce como «McCarthysmo» o «cacería de brujas». Y el McCarthysmo entendió muy bien el papel del desarrollo de la industria cinematográfica en el quehacer del pueblo norteamericano. Una vez establecidas las condiciones externas e internas para la creación, en 1938, de la tristemente célebre Comisión de Actividades Antiamericanas), se prepara para buscar en Hollywood a «las brujas comunistas».

Los grandes centros de poder financiero junto a las grandes productoras, con el fin de alimentar adecuadamente el McCarthysmo, deciden hacer las tristemente famosas “listas negras”, que significaba que toda persona incluida en esta lista no tendría trabajo en ninguna producción de Hollywood, e incluso su poder llegaría más allá de las fronteras norteamericanas. La manera de «blanquearse» era mediante el reconocimiento de haber pertenecido a un sindicato, o de reconocer haber sido miembro del Partido; y, además, aquí viene la tragedia de la sociedad, dar nombre de otros miembros que hayan incurrido en lo anterior. Este solo hecho de «dar nombres» ya serviría para el guion de una gran película de terror. Y es así como muchos optaron por este «blanqueo», siendo los casos más dolorosos los de Elia Kazan y Edward Dmytryk, en cuanto a su genialidad como directores y su triste paso a delatores.

Un hecho tan decisivo en la vida política y cultural norteamericana y con tal especial incidencia en el cine, era evidente que acabaría reflejándose de un modo u otro en la gran pantalla y así vemos como la paranoia y el complejo de culpabilidad que llegó a generar el McCarthysmo llegó a impregnar todos los géneros cinematográficos durante los años 50: el western (Solo ante el peligro, High noon, Fred Zinnemann, 1952); el drama social (La ley del silencio, On the waterfront, Elia Kazan, 1954); el de ciencia ficción y terror (La invasión de los ladrones de cuerpos, Invasión of the body snatchers, Don Siegel, 1956) y, como hemos visto anteriormente, hasta el cine “de romanos” (Espartaco, Spartacus, Stanley Kubrik, 1960).

5.2.2. LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA

Otro ejemplo de cómo las circunstancias políticas llegan a tener su reflejo en las películas de cine lo tenemos en el importante cambio que supuso para nuestro país el período de la transición. Entre las películas que abordan frontalmente la frágil y difícil situación política de aquellos días figuran ejemplos bastante radicales que denuncian la resistencia del fascismo a desaparecer (Camada negra, Manuel Gutiérrez Aragón, 1977), denuncias de las torturas y del peligro de la existencia de grupos ultraderechistas incontrolados (Los ojos vendados, Carlos Saura, 1978), la dificultad de las reivindicaciones obreras (Con uñas y dientes, Paulino Viota, 1977) y películas de tono ferozmente comprometido como las de Eloy de la Iglesia (El diputado, 1978 y Miedo a salir de noche, 1979). En la primera de estas dos películas De la Iglesia hurga en las contradicciones de un diputado de izquierdas acomplejado por su homosexualidad, mientras que en la segunda es un valiente alegato contra una campaña de la ultraderecha que trataba de identificar la democracia con inseguridad ciudadana y criminalidad.

Junto a las anteriores, también tenemos películas de ambición pseudo-documental, que reflejan graves acontecimiento políticos ocurridos durante el período de la transición como el asesinato de Carrero Blanco y el terrorismo de ETA en Operación Ogro (Gillo Pontecorvo, 1979), rodada  justamente en los años en que dicho terrorismo golpeaba con más saña, o 7 días de enero (Juan Antonio Bardem, 1979) que no sólo refleja el asesinato de los abogados laboralistas de Atocha a manos de pistoleros de extrema derecha, sino las tensiones previas al suceso que dieron lugar a la llamada “semana negra” de Madrid. En películas como ésta se pueden encontrar muchas claves para entender lo que fue la transición.

 5.3. EL CINE COMO REFLEJO DE UNA IDEOLOGÍA

5.3.1. EL CINE PROPAGANDÍSTICO

Marc Ferró opinaba que las películas no son solo válidas como documento sino por permitir al estudioso interesantes aproximaciones sociohistóricas al periodo en que se produjo la película. Pero para poder realizar tales aproximaciones era necesario que el historiador no se limitase a analizar el contenido argumental de la película, ni siquiera sus planos y secuencias, sino que también debe analizar las relaciones entre todos los elementos que componen la película: el guion, el montaje, los decorados, la fotografía, las circunstancias de la producción y la escritura del guion, etc.

Esto es especialmente importante para las películas concebidas con una clara intención propagandística, pues dicha carga muchas veces no se transmite de forma directa sino subliminal, tanto más efectiva cuanto más inconsciente sea por parte del espectador a través de elementos como pueden ser el montaje, la alteración del orden de los planos, las posiciones de la cámara, el uso de la banda sonora, etc.

El conocimiento por parte del historiador de todos estos elementos puede ayudarle a contextualizar determinadas películas y a dotarlas de toda su significación atendiendo al período y a la ideología con las que fueron concebidas.

Ricardo Ibars Fernandez e Idoya Lopez Soriano. (2006). La Historia y El Cine. 11 de enero del 2020, de Clio Sitio web: http://clio.rediris.es/n32/historiaycine/historiaycine.htm

[1] M. Ferro: “El film, ¿un contra-análisis de la sociedad?” en Cine e Historia. Editorial Gustavo Gil. Colección Punto y Línea. Barcelona, 1980.
[2] Marías, Julián. El cine de Julián Marías. Vol I. Royal Books S. L. Barcelona, 1994.
[8] Marc Ferro en Jornades d’Historia i Cinema, actas de las celebradas en la Facultad de Geografía e Historia de Barcelona a partir de 1980.
[9] Vid. Supra Nota 1
[11] Citado en Caparrós Lera, J. M. “El film de ficción como testimonio de la Historia”, en Historia y Vida, nº 58, extra: El cine Histórico, pags. 176-176. Barcelona, 1990.
[12] Sorlin, Pierre. The film in History. Restaging the past. Blackwell. Oxford, 1980.

Lenguaje cinematográfico: la simplicidad de lo implícito en el cine

Equipo Doble Zeta

«Th Fish and I» es un cortometraje dirigido por Babak Habibifar el cual narra la historia de un hombre ciego que busca salvar la vida de su pez dorado. Consideramos que la importancia del lenguaje cinematográfico es de gran apoyo a la narrativa literaria o de lo que se pretende dar a entender en una cinta cinematográfica.
El uso del lenguaje es imprescindible en el mundo fílmico, ya que sin éste, seríamos consumidores del plano secuencia y el cine no cumpliría con su propósito: transmitir a través de lo que no se ve a simple vista.
Una de las características más importantes del cine de Godard es su estrecha relación con el lenguaje la cual transmite a través de simbolismos dentro de una o varias imágenes, mismas que operan como un modo de expresión y un vehículo de comunicación con el espectador. Al ser perteneciente de la Nouvelle vague, Jean-Luc Godard busca libertad técnica en el campo de la producción fílmica; es por ello que a diferencia de otros cineastas, Godard expresa a partir del lenguaje la otredad humana.

Tema 1. Hablar, un cambio radical en el cine.

El cine nació como espectáculo en París, el 28 de diciembre de 1895 y a lo largo de su historia, ha venido aplicando diversas innovaciones tecnológicas, que han influido notablemente en su forma de ser producido, desde el primitivo cinematógrafo mudo de los hermanos Lumière, hasta el cine digital del siglo XXI.

Si bien, con ello la forma de producción no solo fue la que cambio, la actuación y la forma de expresión en las películas también tuvo un cambio radical de acuerdo a las necesidades o requerimientos que los directores y las formas de producción iban pidiendo.

Con una marcada necesidad de reproducir la realidad de la mejor manera posible, el cine  tuvo la pretensión de no solo captar o difundir imágenes en movimiento, sino también sonidos, diálogos, colores y dimensiones que ayudaran a brindarle un mejor contexto a la trama que se buscaba.

El cine mudo no contaba con el audio para el intercambio de diálogos, por lo que se sirvió de algunos títulos (rótulos) para aclarar las distintas situaciones o para evidenciar y dar a entender conversaciones importantes. De igual manera, la exageración de las expresiones para enfatizar las acciones principales y el uso de la expresión corporal para poder transmitir los mensajes y sensaciones que se deseaba al público, eran recursos importantes en este tipo de cine. Si bien si utilizaban sonidos, no hacían uso de lo verbal para poder ejemplificar mejor las escenas, esto le daba un mayor trabajo al actor al momento de expresar y realizar su actuación.

Escena de cine mudo con Charles Chaplin

El paso del cine mudo al hablado fue consecuencia de una innovación tecnológica que trajo consigo grandes cambios artísticos, principalmente en la forma de interpretar,  obteniendo un exceso generalizado de diálogos y fondos musicales que dejaron a la imagen, al menos por un tiempo, en un segundo plano.  El cambio radical que experimento el cine mudo al momento de convertirse en hablado, consistió en la supresión de los rótulos, que eran aquellos planos, anteriormente seccionados y con un orden en específico que iban pasando a lo largo de la historia, y también en la incorporación de diálogos que generaron grandes cambios fundamentales en la interpretación de los actores, sustituyendo el ejercicio de mímica anterior por ademanes más marcados y una mayor sutileza en la expresión de los rostros. Si bien, con el apoyo actual de los diálogos, los efectos de sonido e incluso los efectos visuales hicieron que la actuación de aquellos actores se vería afectada.

Actores de la Época del Cine de Oro Mexicano

A su vez, la forma de ver las películas tendría de un menor impacto,  ya que anteriormente el perceptor debía de imaginar e interpretar hasta un cierto punto, lo que estaba ocurriendo en la escena, sin embargo, al momento de volverse hablado, se perdería un poco ese interés en la trama y la interacción del perceptor con la película se vería en disminución.

Con todo esto podemos concluir que de todas las transformaciones técnicas que ha tenido el cine a lo largo de su historia, el paso del cine mudo al hablado es, sin duda, la más radical. La realización de nuevos contextos, nuevos escenarios y nuevas formas de transmitir los mensajes, no solo afecto a los quehaceres del actor, también tuvo influencia en el trabajo de los directores, productores, escritores y editores de las películas, pues al generar una mayor cantidad de elementos para la realización de las películas, el trabajo iría en aumento y precisar las actividades a realizar tendría que ser de mayor importancia.

Referencias Bibliográficas

Equipo: Chicas Pesadas

El cine: el reflejo del pasado, presente y futuro

Por: Fernanda Faustino Domínguez.

A lo largo de los años  y desde su invención el cine ha reflejado todo tipo de cuestiones sociales, políticas y culturales, que a su vez son el producto de la influencia que ejerce el entorno, creando así una influencia bidireccional.

Cuando se creó no se pensó como una herramienta que más adelante iría obteniendo popularidad y que, junto con los avances tecnológicos y de la sociedad misma terminaría convirtiéndose en una poderosa ventana que nos permitiría viajar en el tiempo. Esto debido a que el cine funciona en parte como un archivo histórico que nos narra acontecimientos que no nos tocaron vivir pero que gracias a esto podemos vivirlo en una experiencia que sigue siendo increíble a pesar de lo común que se ha vuelto.

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La importancia de los detalles que no vemos

El lenguaje cinematográfico funciona de maneras distintas según el propósito del filme. Muchas veces trata de enfatizar los gestos o acciones de lo que quiere enfocar para lograr un mejor entendimiento, eso es lo importante, que lo principal sea lo que capte la atención y la esencia de lo que se quiere reflejar pero, ¿es sólo a eso a lo que se le debe prestar atención?, ¿qué pasa con los elementos del fondo y todo aquello que está en segundo plano?, ¿está puesto sólo porque sí o hay toda una intencionalidad detrás?

 

Most shocking second a Day video (2014)

Publicado por la asociación Save the Children y dirigido por Martin Stirling.

 

Most shocking second a Day video es un cortometraje en dos partes que narra la situación de una niña de Inglaterra quien se ve afectada por las guerras en su país. El motivo principal del video es «Si no pasa aquí, no quiere decir que no pase», cambiando los roles de cómo sería si pasara en un lugar que es ajeno a estas situaciones.

La construcción del video nos parece relevante porque cuenta toda una historia a partir de sólo close ups de la protagonista y el fondo en segundo plano. Deducimos lo que pasa gracias al entorno que rodea a la niña y a sus propias expresiones. Narra una cruda circunstancia sin necesidad de usar otros planos o mostrar todo.

Esta es la segunda parte del cortometraje.

 

 

Gun violence warning signs (2016)

Publicado por la asociación Sandy Hook Promise y dirigido por Rupert Sanders.

Este cortometraje es otro claro ejemplo de que a veces la importancia está en los detalles, que todo discurso cinematográfico está construido cuidadosamente y sobre todo planeado, todos los elementos que conforman este mensaje están ahí por una razón, pero muchas veces pasamos de largo los elementos secundarios creyendo que no tienen suficiente relevancia.

 

Tema 2: Construcción de Atmósfera – Lorem Ipsum Control Z

John Lewis es una cadena de tiendas ubicadas en Reino Unido y desde el 2013 se han dedicado a hacer un vídeo navideño por año con un excelente estilo visual y narrativo que llega a sacarle más de una lágrima a varios de nosotros, lo elegimos no solo por la cantidad de sentimientos que nos puede causar, sino también por la capacidad de adaptar lo que en un principio fue una serie de bocetos, a toda una animación en Stop Motion con una narrativa no solo visual, sino también auditiva.

Este cortometraje Animado, llamado «Dear Alice» cuenta la historia de un artista desconfiado que debe inspirar a una pequeña niña de ojos grandes para que vea la belleza de sus dibujos antes de que el camión llegue a su parada.

Fue básicamente la tesis de Matt Cerini y producida por la Escuela de Artes Visuales (2018). El filme fue hecho en 10 meses y tuvo un equipo de 15 artistas en producción.

La forma de contar la historia no solo visual, sino auditivamente nos pareció una propuesta interesante, además de que tiene un bonito mensaje al terminar de verlo.

Charlie Chaplin, una leyenda del cine

Charles Spencer Chaplin, uno de los iconos más grandes del cine desde sus inicios hasta estas fechas, fue una persona que pasó por mucho antes de llegar al estrellato, el nació el 16 de abril de 1889 en Londres, Inglaterra, en el seno de una familia de teatreros, su madre, Hannah Chaplin, sustento a sus hijos Charles y Sídney con ocasionales presentaciones como cantante, a sus 5 años, Chaplin sustituyo a su madre en uno de estos eventos tras sufrir un ataque de psicosis, volviéndose poco a poco en un perfeccionista de la actuación.

Cuando trabajo en los Estudios Keystone, desarrollo a su personaje más famoso, Charlote, o “The Tramp”, un vagabundo ingenuo, pero de buen corazón que debuto en el corto “Carreras de Autos para Niños”, y fue un éxito instantáneo, un fenómeno mundial.

En 1916 firmo un contrato por 670,000 dólares por año con The Mutual Company, quien le dio su propio estudio para trabajar, consolidándolo como uno de los artistas mejor pagados en el mundo a sus 26 años. Era tan famoso que se organizaban concursos anuales de imitadores de Chaplin, cuenta la leyenda que en uno de ellos asistió el mismísimo Chaplin, solo para quedar en el lugar número 20 del concurso.

Durante esta etapa produjo filmes altamente aclamados por la crítica, como “Charlot Noctambulo”, “Vida de Perro” y “El Chico”, que fue la primera película de Chaplin en superar la duración de una hora y fue pionera en combinar el género de comedia con drama.

Chaplin fue durante décadas un símbolo del cine y de la comedia, arrancando sonrisas con su entrañable personaje, pero no fue hasta 1940, que lanzo “El Gran Dictador”, donde satirizaba a Hitler y a la ola nacionalista en Europa, lo que le supuso ser calificado como propagandista contrario a los intereses de Estados Unidos, quienes en 1952 le llegaron a prohibir su regreso al país donde había vivido durante 40 años.

Antes de su entrada en la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos había preferido mantenerse al margen de las tensiones europeas y del auge de los beligerantes nacionalismos que veía con buenos ojos porque se oponían a la que consideraba la gran amenaza de la época: el comunismo.

El antifascismo que emanaba de “El gran dictador” se entendió como un procomunismo encubierto, y muchos juzgaron por ello a Chaplin, quien pasó a engrosar la lista negra de artistas vetados por Hollywood.

El argumento del filme se centraba en dos historias, la de un barbero que vivía en un gueto en un país imaginario llamado Tomania, y la del ambicioso líder de ese estado, el dictador Hynkel, ambos personajes interpretados por Chaplin. Tomania era una alusión a Alemania; Hynkel, a Hitler; y el barbero simbolizaba la víctima de la tiranía.

Esta película ha sido la más icónica de Charles a la fecha, siendo la primera vez que hablo en una de sus películas trasmitiendo un mensaje serio y fuerte sobre la importancia de la libertad de las masas, despidiéndose definitivamente del hombrecillo mudo que creo años atrás y tiene que ponerse a buscar un cine para realidades tremendamente más complejas.

Fue un momento muy triste y bajo para Chaplin, puesto que realizo otras dos películas estadounidenses que fueron tremendamente criticadas y destruidas por los Estados Unidos, “Monsieur Verdoux” y “Candilejas”, siendo un gran fracaso comercial igualmente.

No fue hasta 1972 que volvió a Estados Unidos para recibir un Oscar Honorífico tras el cambio de gobierno en dicho país e igualmente se convirtió en Caballero de la Orden del Imperio Británico en 1975, falleciendo dos años después mientras dormía plácidamente en cama.

Fuentes: https://www.charliechaplin.com/en/articles/21-Overview-of-His-Life

Charles Chaplin, 1964, Mi Autobiografía, ed. 1993, editorial Debate

Tema 1. Cinema réflex de la sociedad

Equipo Venganza | Montserrat Martínez Mendoza.

Evidentemente el cine evoluciona sorprendiéndonos cada vez más con los efectos que nos brindan una experiencia única, con las historias que nos permiten identificarnos o abren ventanas a nuevos horizontes. Buscamos ser espectadores de experiencias que involucren nuestros sentimientos así como la emoción de sumergirnos en su mundo, pero el público es cada vez más selectivo y los directores deben evolucionar junto con él, innovando en la narrativa de sus tramas; si analizamos un poco, muchas situaciones están construidas a partir de hechos culturales, sociales o políticos que ocurren en el mundo, entonces el cine más allá de ser una proyección o un audiovisual en línea ¿Es un acto que refleja nuestra época?

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Tema 2.- Creando un escenario audiovisual

Equipo: Chicas pesadas

1.- Carrot Crazy – Dylan Van Wormer y Logan Scelina

Este cortometraje nos pareció interesante debido a que nos deja en claro que el cambio de planos nos ayuda a poner atención en lo que es necesario, así mismo nos ayuda la ambientación musical para saber lo que esta pasando entre los tres personajes, como es que la atmósfera del conejo y los cazadores es completamente diferente pero la música nos ayuda a diferenciar una de la otra, de igual forma los colores a lo largo del cortometraje son importantes para mostrar en significado que tiene cada escena.

2.- The eazy life – Jiagi Xiong

Este cortometraje nos pareció interesante para representar un lenguaje narrativo visual que predomina sobre uno musical, donde son poco usados los cambios de plano para hacer la continuación de la trama, se escuchan algunos efectos musicales mas altos que la música de fondo, dando diferentes planos musicales lo cual ayuda a que la escena tenga más fuerza sobre las demás, teniendo una homogeneidad entre lo auditivo y visual